 |
.Izquierda:
El Comercio, Domingo 23 de Noviembre 2003.
Raúl
Cachay A
(..)
En esta versión, los directores se han tomado la libertad de
trasladar la acción al pasado, específicamente a la década del
cuarenta, y de dotarla de una atmósfera propia del cine negro e,
incluso, los filmes de horror y serie B. No se equivocaron: la
música de los filmes de Hitchcock, el humo creando brumas
londinenses sobre el escenario, la singular y "metálica"
escenografía concebida por el artista plástico Fermín Fleites;
todo contribuye a crear un ambiente atosigado de misterio, angustia,
perfecto para darse de bruces con lo desconocido (...)
|
Derecha.
Sticker
publicitario. |

|
|